20 de marzo de 2009

Trinki hace de las suyas...

HOla, parece que he sobrevivido a una jornada con Trinki, y mis ojos apenas se pueden abrir, me resulta costoso. Mis oídos han despertado con la música de Vivaldi sonando a todo volumen por la casa,una clara señal de que Trinki está de nuevo por aquí y de lo más pletórico. No recuerdo a la hora en que me acosté, tengo unos vagos recuerdos de los sitios por donde me llevó a altas horas.( En el slide de hoy veréis una aproximación a uno de esos lugares)

Un ruido de cazuelas me hace suponer que este Gamusino de 200 años se encuentra trajinando el desayuno en la cocina. Me dirijo al baño, me encuentro con tres estrafalarios músicos tocando con mucho sentimiento la Primavera.

No puede ser, exclamo para mis adentros, esta vez no es el equipo de música el que suena. Trinki ha traído una orquesta para despertarme, con múltiples notas que hablan de la estación que está antes de la del verano. Bonita forma de recordarme que hoy empieza la primavera

No se que prefiero...., si la mañana que ayer me dio, haciendo de las suyas, preguntándome sin parar un montón de cosas que no entendía de los humanos, sin contar con las múltiples digamos travesuras ( por no decir palabras mayores) con las que anduvo entreteniéndose por la ciudad.

Lo de parar al unísono todos los motores de los coches en hora punta en cierta avenida estuvo impresionante. Los dejó inmóviles y sin el “goce” del que suelen hacer gala los automovilistas, cuando acostumbran a darle al claxon. Como nota aclaratoria les diré que los gamusinos y los coches o latas rodantes- según les llaman- nunca se han llevado bien, y como no le gustó que en el paso cebra intentara un coche atropellarnos, descargó su ira de tal manera.
Sólo los dejó varados y perplejos cinco minutos, luego todo volvía a la normalidad. Velocidad ruido y humos.

Pero lo más alucinante lo ha hecho en un parque, por fin vio seres que le parecieron más inteligentes…. era un caterva de niños que al ser día de fiesta se habían multiplicado.
El gracioso de Trinki salió del bolsillo de la camisa y se dirigió a la niña que estaba en lo más alto del tobogán. Al principio la reacción de la niña fue de sorpresa, pues estaba justo en ese momento en que se plantean lo que es real e imaginario. Trinki se presentó con todo su esplendor y empezaron a reirse, ella llamó a sus amigas, las amigas llamaron a sus amigos, todos llamaron a sus hermanitos pequeños. Una fila inmensa de niños danzaba y saltaban, bueno, alguno más pequeño solamente podía gatear….. la colección de padres y madres miraban la considerable hilera que formaban sus vástagos, aunque sin entender nada de lo que acontecía, tampoco dieron demasiada importancia al hecho.

Sus niños seguían estando en la plaza y controlados…… eso duró muy poco. La estruendosa y gesticulante hilera de niños empezaba a salir de la plaza, se disponían a cruzar la calle.-Peligro- En ese momento empezó el alboroto de los padres……. Trinki era como el flautista de Hamelin……. los padres cada vez gritaban más fuerte llamando a sus hijos para que volvieran, algunos corrían tras ellos, yo sólo tuve que “gritar” mentalmente para decirle a Trinki que se estaba pasando cuatro pueblos al poner histéricos a tantos padres a la vez. Pareció que mi grito en algún lugar de su mente se escuchó. Giró, dio media vuelta con la fila de niños que le seguían danzantes y los volvió a dejar en la plaza. Desapareciendo ante sus miradas y cayendo en mi bolsillo. - como si no hubiera hecho nada.

Los padres continuaron  gritando a los niños…una bronca multiplicada… y a ver quien era el guapo de éstos infantes, que explicaba a sus padres……lo de un Gamusino de nombre Trinki con el que estaban jugando felices.

A donde fuimos, siempre ocurrió algo” fuera de lo normal”, todo a consecuencia de mi insaciable invitado… en algunas situaciones, incluso, no pude contener la risa, como cuando en un bar pido un refresco y una croqueta .
Ya se imaginarán ustedes quien se comió la fritura en un visto y no visto, la camarera la depositó sobre la barra , le pregunté cuánto era y para cuando saqué un billete para entregarle, ella me miró el plato y el frito ya no estaba –Yo no podía haber sido…..
Pero Trinki también fue el “graciosillo” que se iba comiendo las aceitunas de los martines de los presentes…..y la camarera se iba mosqueando cuando le pedían que al Martíni le pusiera aceituna…..ella ya les ponía una y otra vez, perjurando que ella ya las había puesto antes. No quise pedirle a la camarera otra croqueta, bastante tenía con las desapariciones “misteriosa de las olivas”.


Recuerdos de ayer pasan veloces por mi cabeza, mientras atravieso entre otros músicos que parecen multiplicarse por el pasillo ……
Trinki me tiene preparado el desayuno y de paso me ha decorado la cocina a su manera, espero y confío que lo recoja todo, incluidos los músicos …….
El plato que me ha preparado tiene unas cosas extrañas por la forma y se mueven cambiando de colores.
-Mejor no pregunto con que lo ha cocinado. 
La Gastronomía gamusianil es muy complicada, tienen platos para todo tipo de estados de ánimo y yo necesito muchas fuerzas, de todo tipo, para “sobrevivir” un día más con Trinki.

Me perdonarán que no les cuente más, pues un día completo da para mucho con un gamusino “ hiperactivo”, y a este lo tengo todo el fin de semana en casa…..

Las noches de Luna son otras historias…..el Cicerone es Trinki y los lugares suelen ser ignotos para mí ……..juzguen ustedes mismos por una de las puertas por las que pasé..

PD:Buen desayuno…..amigas-os

1 comentario:

Yolanda dijo...

Me encantaría conocer a Trinki. Me inspira lo del Milgrama...